
A Charles Darwin y Alfred R. Wallace, quien hace 150 años nos mostraron el camino para quitarnos el manto de la ignorancia
José Luis Rangel Salazar y Paula Enríquez Rocha*
La relación entre las aves y los seres humanos es tan antigua que se remonta a nuestros momentos de recolección y depredación. Para sobrevivir y persistir como especie, nuestros ancestros debieron conocer y entender acerca del qué, del cómo y del por qué del entorno, y sobre todo de los recursos esenciales para comer y usar, como las aves y sus derivados —por ejemplo, huevos, carne, plumas, excretas, entre otros—. Sin embargo, nuestra interdependencia con las aves se ha incrementado con el tiempo, sobre todo para entender la variedad y variación de la vida en nuestro planeta azul —la Tierra —, y qué es la diversidad biológica.
Nosotros podemos denominar a la diversidad biológica —conocida también como biodiversidad—, como la variedad de genes, individuos, poblaciones y comunidades de organismos, y sus funciones en los ambientes de la biosfera —la capa del planeta en donde ocurre y se desarrolla la vida—. Esta diversidad biológica incluye también a los procesos evolutivos y ecológicos que promueven la variación en los diferentes niveles de organización biológica. Entre ellos se encuentran la mutación de genes —que es responsable de los cambios genéticos promovidos por fuerzas ambientales—, la especiación y extinción —que son la aparición y desaparición de las especies—, la competencia dentro y entre especies, la depredación, dispersión, invasión, entre muchos otros. Entender la diversidad y los procesos de variación en su totalidad parece algo muy difícil, pero las aves son un buen recurso para entender la complejidad de la vida.
Actualmente se han descrito un total de 9 200 especies de aves en todo el mundo; sin embargo, es en las regiones tropicales en donde se encuentra la mayor cantidad de especies. En la región Neotropical se han registrado aproximadamente 3 751 especies, cantidad que representa más de un tercio de las aves del mundo.
Las aves son uno de los grupos biológicos más diversos del planeta y sus características nos permiten estudiarlas con detenimiento, ellas presentan una gran diversidad de formas y tamaños, por ejemplo el avestruz —Struthio cammelus— mide casi 2.5 m de altura mientras que el colibrí zumzumcito —Mellisuga helenae— casi 5 cm. Asimismo, muestran una gran variedad en tonalidades de colores, los cuales son más diversos entre los vertebrados. Su capacidad de volar las hacen organismos con una amplia movilidad y potencialidad de dispersión, lo que les permite conquistar y vivir en la mayoría de los ambientes de la Tierra, otra de sus características es su poder de sobrevivencia que les asegura la conquista de ambientes sumamente difíciles. Por ejemplo, los pingüinos emperadores —Aptenodytes forsteri— se reproducen en uno de los ambientes mas fríos y secos del planeta, la Antártica; en tanto que en ambientes extremadamente cálidos y secos, los desiertos, lo hacen las palomas ganga —Pterocles sp.— que tienen la posibilidad de transportar agua en sus plumas modificadas para ser tanques transportadores.
Desde el siglo XVI y hasta el siglo XIX, los seres humanos hicieron un gran esfuerzo para conocer la distribución de los seres vivos, entre estos las aves, pero fueron Charles Darwin y Alfred R. Wallace, en el siglo XVIII, quienes registraron de forma ordenada y reflexiva la distribución de los seres vivos y plantearon la teoría de la selección natural como el proceso que determina la evolución de las especies, su diversidad y diversificación.
Los pinzones de las Galápagos —aves Passeriformes, en 2 géneros Geospiza, Camarhynchus— son 14 especies las cuales difieren en tamaño y forma del pico, porque éstos están adaptados al diferente estilo de vida y alimento que consumen, y aunque no son muy espectaculares en sus características físicas, lo son en su historia evolutiva. Estos pinzones inspiraron a Darwin para que desarrollara la teoría de la evolución a través de la selección natural. Actualmente, los avances tecnológicos y científicos, sobre todo en genética, siguen confirmando y validando el planteamiento que hicieron hace 200 años Darwin y Wallace.
Por otro lado, las aves nos han permitido entender los efectos de los cambios ambientales en diferentes escalas espaciales y temporales, sobre todo, de aquellos que representan la extinción de las especies, y que incluso ponen en riesgo la persistencia de la humanidad. Por ejemplo, la pérdida de la diversidad biológica debido a los cambios ambientales provocados por las actividades humanas han sido parcialmente entendidos a través de estudios con aves. Uno de estos procesos es la pérdida y degradación de los hábitats de las especies. Se ha demostrado que la reducción de y la separación de los remanentes –porciones aisladas o islas separadas entre ellas- de hábitat provocan la reducción de la probabilidad de supervivencia y reproducción de las aves. Además, de incrementar los riesgos durante la dispersión entre estos remanentes.
A escala global, se predice que el incremento en la temperatura del planeta provoca cambios ambientales que alteran los ecosistemas, paisajes y hábitats. Las consecuencias aún se están descifrando, pero cambios en los patrones de distribución altitudinal de especies de aves y alteraciones en sus ciclos de vida, indican estos efectos.
Pero aún más allá del entendimiento evolutivo y ecológico, las aves también nos han enseñado a valorar nuestra salud a través de la relajación. Observar a las aves en sus ambientes naturales nos proporciona uno de los encantos de la naturaleza. Esta actividad ha sido identificada como reductora del estrés laboral y social. Escuchar y observar a las aves también parece ser la cura de la enfermedad del siglo, el estrés. Para probar, es recomendable ir al parque o al bosque o al lugar natural más cercano y comprobar el beneficio de la aviterapia. Otro dato que es importante resaltar es que la observación de las aves es una actividad que genera una derrama económica en países de Europa y de Norteamérica.
*Investigadores del Departamento de Ecología y Sistemática Terrestres de Ecosur


