
Ni más ni menos
Recuento de la historia a 31 años de trabajo periodístico
Candelaria Rodríguez Sosa
Han transcurrido 31 años de trabajo ininterrumpido de labor periodística en Chiapas, y las vicisitudes han sido muchas, y sigo pensando que Chiapas es historia sin fin. Habrá tiempo de escribirla?
Cuantas historias, cuantas anécdotas, cuantas turbulencias, pero en la trinchera, ahora desde este espacio de Expreso Chiapas, desde Ni mas ni menos mujeres, desde Siempre mujeres, desde la WEB TV, desde mi propia voz, desde una comunicación interpersonal, pero siempre vigente, viéndome a mi misma, aprendiendo y atendiendo las voces que siempre resuenan en este agitado y a veces apacible estado.
A 31 años, heme aquí (15 de octubre del 1980).Hay recuerdos que agolpan la mente, y que en su tiempo fue posible enfrentar al poder desde la década de los 80, en la defensa de los derechos de muchos sectores y actores; el magisterio, el campesinado, las y los indígenas, los homosexuales, los caciques, el estudiantado, las mujeres, la juventud, las mujeres policías, las mujeres ricas y las no ricas, la iglesia, las amas de casa, las trabajadoras domésticas, al gremio periodístico, sindicatos muchos, la niñez violentada, hombres y mujeres en el poder que el mismo poder ha arremetido contra sus derechos, entre otros muchos más.
Forme parte del primer grupo de periodistas profesionales que abrieron el camino en Chiapas, nada fácil ejercer en una entidad calificada de machista, donde los entonces funcionarios, todos hombres, se resistían a ser entrevistados por mujeres. ¡que historias¡ Uf ¡
31 años de aprendizaje, lecciones aprendidas como aquella “no me pregunten pendejadas” decía Patrocinio González, que obligaba a la prensa a estar bien informada. Pero yo inicie con aquella frase: “que acaso en el DF no se avientan la m…hasta con el claxon”, O de aquel gobierno fue calificado que “Donde ponía el ojo ponía la bala”. Del 80 hasta 1994 los gobierno fueron únicos., cada quien su estilo, su forma, su modo, su ingenio, su intelecto, su voluntad.
No coincidió cuando se habla del peor o el mejor, cada quien ha aportado a su modo para bien o para mal, y es así como la historia juzgará esos episodios.
Han sido 31 años capoteando, para volver a decir, heme aquí contando la historia, de aquellos y actuales tiempos, no hay, ni buenos ni malos tiempos, simplemente temporales, así decía mi padre, “hoy no hay buen temporal”, pero ese temporal pasaba, y venia mejores estadios de tiempos, y la población sobrevivía a esos episodios como hoy en día.
Simple espectadora, registradora de la historia, de historias nada nuevas, porque dice “Ramtha” nada es nuevo, no se ha inventado nada, todo lo que esta pasando ya se ha dado, sin duda en otras vidas pasadas, en otros tiempos, pero ya ha pasado, que nada nos sorprenda, y entonces nos invita, aprendiendo siempre, pero aportar para mejorar, para ser participe de los nuevos cambios deseados.
No es complicado aprender, es simplemente comprender. Comprender porque Chiapas en este humilde análisis de 31 años, y desde una visión periodística, he sostenido que no hay mejor ni peor liderazgo, hablando de gobernantes. Son episodios en que los personajes se adaptan. El que manda y el que obedece. Son las circunstancias que colocan a unos y otros en episodios diferentes. Chiapas ha dado un paso enorme, hay una transformación innegable, en lo material, y en las tecnologías, pero no en la conciencia de quienes habitan este ultimo jirón de tierras mexicanas. Los gobernantes quienes son los líderes temporales de estas masas, hacen lo propio, pero la sociedad no lo hace. No hace suya esa libertad que antaño defendieron quienes dieron sus vidas para la conservar la verdad de las otras personas. Hablando se entiende la gente.
Hay leyes, sin rubor, lo digo, efectivamente, aunque falten aun sus reglamentos para adecuarlas. En Chiapas hay avances, eso hace diferente este episodio de tiempo con respecto a otros.
31 años de una vida marcada de aprendizaje, sin resentimientos, porque todo aquello enseño y abrió e ilumino más el sendero, que aun es largo. La vida me doto de este cuerpo, mujer. Sin vulnerabilidad, madre, esposa, amiga, compañera, solidaria, en las etapas de embarazo, menstruación, migraña, sin matriz, y sin un ovario, aunque con uno basta para estar y seguir haciendo estos recuentos de larga vida.
PD: hay más, pero si, recordarlo, aun duele. Duele porque estar hoy y aquí, fue una condición para vivir, y vivir en familia. Y ud, amable lector y lectora le pido disculpa por habla de mí.
Por hoy
Respire profundo, llene su cuerpo de la energía necesaria, deléitese del Universo, y sonría.
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