Sobre México insisten unos y otros que tiene hoy enormes recursos para salir adelante y para impulsar el mejor programa de creación de empleos y bienestar nunca antes aplicado en el país y sin embargo, nada de eso ocurre.
La duda invade hoy a no pocos políticos, analistas, empresarios, dueños del capital y dirigentes sociales.
Esta duda, llena de interrogantes adicionales, surge de que el Presidente de la República ha promovido y apoyado con todos los recursos de promoción en medios, asuntos como el de crear un nuevo impuesto del dos por ciento para productos y servicios bajo el pretexto de recabar recursos para combatir la pobreza pero que iba a impactar justamente a los más miserables y marginados en el país, y porque se requería hacerle frente a un boquete financiero por 300 mil millones de pesos durante 2010.
Finalmente, la mayoría de los diputados, los de la oposición, encontraron otras fórmulas y echaron abajo la propuesta de ese nuevo impuesto.
Pese a todo, le aprobaron un presupuesto sobre los tres billones de pesos, un presupuesto nunca antes visto en México, como lo fue el del año pasado y el del anterior y anterior.
El caso es que la duda cunde alrededor de las decisiones económicas de Felipe Calderón y los suyos, porque resulta que las cuentas indican que tanto él como Fox, han tenido los presupuestos e ingresos adicionales nunca antes aprobados en México y sin embargo sus administraciones prácticamente no han hecho nada para enfrentar el desempleo y el crecimiento de la pobreza.
Es más, incrementó los combustibles a partir de ayer sábado, como ejemplo cualitativo de los quebrantos cuantitativos de sus políticas económicas.
¿Para dónde vamos, pues?
Directora Leticia Hernández Montoya ::: Tuxtla Gutiérrez, Chiapas


