
Entre la prevención y las bolsas de arena
Daniel Flores Meneses
La situación provocada por el cambio climático es verdaderamente preocupante. Las lluvias de los últimos días, de las últimas semanas, han dejado una estela de problemas en las carreteras. Chiapas, aunque lo nieguen algunos, no le ha pegado como le ha pegado a otros estados como Oaxaca, Veracruz, Tabasco y Guerrero, todos del sur sureste.
Y es que aquí en Chiapas todo el año se actuó con miras a que estos cambios en la naturaleza provocados por las acciones humanas eran inminentes. El gobierno se dedicó a bordear muchos ríos que durante años han dado muestras que se desbordan con las lluvias normales, cuantimenos (como dice mi tía) con las atípicas de este cambio climático.
No tengo bases para decirlo, pero lo voy a decir, los otros estados han trabajado más en la política y no en la seguridad de sus comunidades. Tabasco, lo saben los tabasqueños y lo sabe su gobierno es susceptible de que se inunde por las presas del Alto Grijalva, sin embargo, poco o nada han hecho para prevenir mayores impactos en su población.
Lo mismo ha sucedido en Veracruz, en donde el negro, su gobernante, un clásico priísta, recorrió la zona en cayuco mientras el Presidente Calderón lo hacía a patín, con el agua a la cintura.
La histórica Tlacotalpa es ya una desgracia. Los grandes ríos veracruzanos están que retumban de tanto líquido. En Guerrero lo mismo y en Oaxaca ni se diga. Y en verdad, perdonen ustedes, pero si ven el perfil de los gobernadores, se da uno cuenta que prefieren dejar que pasen las cosas, porque con ellas, con las inundaciones y las desgracias de las comunidades se lavan los caminos pero también las fallas presupuestales.
Es mejor que llegue el Ejército con su DN III para que impacte ante la opinión pública nacional y el Fonden llegue precipitadamente a las arcas del gobierno del estado para compensar sus pérdidas.
A lo mejor estoy mal, pero me late que así es. Si hubiesen trabajado como en Chiapas, previniendo, es decir manteniendo esa cultura de la prevención, le apuesto doble contra sencillo que el agua a lo mejor, debido al cambio climático, sería la misma, pero las desgracias no serían tantas ni las pérdidas irreparables.
Chiapas sufre ahorita pocas inundaciones, hay deslaves, pero eso no se puede evitar ni echarle la culpa al gobierno, sino a la deforestación provocada por la tala de árboles, sobre todo en la parte de la Sierra, ahí donde se ha hecho de la madera un negocio muy rentable.
Chiapas es un estado lluvioso, y con el cambio climático se acrecienta. Pero por eso hay que trabajar temprano, no a la hora de la hora con bolsas de arena, que al final de cuentas no sirven para nada.
En otros estados tuvieron la oportunidad y prefirieron las bolsitas de arena.
Atrapado entre los cárteles
México y el gobierno están atrapados entre los cárteles de la droga y los cárteles de la política. Esto es dramáticamente cierto.
A los primeros se les combate con sus mismas armas, con la fuerza y las los rifles, pero a los segundo es más difícil, porque nadie quiere “patear el pesebre”. El político cuida mucho su futuro y el de su partido porque en ello radica el poder, en ello se les va la vida, mantenerlo o abandonarlo.
Enrique Peña Nieto el Gobernador del Estado de México, pareciera que avanza con paso firme en esa carrera por el poder y al parecer el Presidente Calderón sigue sin poder perfilar a uno de las filas de su partido para hacerle el alto al mexiquense.
El Presidente Calderón entre que quiere y no puede, o entre que puede o no quiere, dar a los suyos el banderazo de salida para comenzar el ataque a los cuadros tricolores que en materia de recuperación de puestos políticos han dado muestras de tener gran experiencia.
Las encuestas marcan claramente en estos momentos los pasos delante de Enrique Peña Nieto, ni duda cabe, pero pudiera ser que un golpe de suerte en su lucha contra los cárteles de la droga, el Presidente Calderón pudiera emparejar la carrera, pero para los especialistas, esto hasta ahora más bien parece un espejismo.
El quinto informe de Gobierno de Peña Nieto, dejó sentada una predisposición de su partido por mantenerlo en la cúspide de las preferencias de los mexicanos. Fue muy bien preparado y sobre todo causó el impacto que querían.


