La Revolución Mexicana
Viernes, 21 de Noviembre de 2008 03:45
Jorge Moscoso Pedrero
Estamos a dos años de las celebraciones del bicentenario de la independencia y del centenario de la revolución mexicana, y ya diversos historiadores e intelectuales comentan en las páginas de los diarios y en los medios electrónicos sobre ambos procesos, que fueron fundamentales en la construcción de lo que es hoy la Nación.
Tanto el proceso de Independencia, como la Revolución, han generado decenas de estudios, libros y literatura, films, canciones y pinturas, y aún se sigue y seguirá escribiendo sobre esos temas, más cuando están cerca las celebraciones.
Las interpretaciones sobre cada uno de estos procesos seguramente seguirán siendo vistas con distintas ópticas, conforme a los intereses de clase, a las formaciones ideológicas, religiosas o políticas.
Este proceso de discusión y análisis será enriquecedor y nos permitirá conocer mejor y más objetivamente nuestra historia, y al mismo tiempo revalorar conceptos como soberanía nacional o nacionalismo revolucionario, igual que conoceremos más acerca del papel que jugaron los principales personajes de esos tiempos.
Durante la etapa de dominación del Partido Revolucionario Institucional, que duró más de setenta años y cuyo gobierno se ostentaba como el legítimo heredero del liberalismo y de la revolución mexicana, se construyó una historia oficial que se enseñaba y todavía se enseña en el sistema educativo nacional.
Se sobredimesionaba la figura de Benito Juárez por ser el único indio que llegó a ser Presidente, al mismo tiempo se mantenía y se sigue manteniendo a los pueblos indios en la miseria y marginación, se exaltaba su honradez, al mismo tiempo que prevalecía y prevalece el saqueo de los bienes públicos y la corrupción.
En esos años, lo mismo se reivindicaba la figura de Venustiano Carranza que la de Emiliano Zapata, siendo que eran enemigos o igual a Álvaro Obregón y a Francisco Villa, o en el colmo de la manipulación se equiparaba a Lázaro Cárdenas del Río con el cachorro de la revolución Miguel Alemán Velasco.
Ahora bajo los gobiernos panistas, muchos políticos van a misa y se exhiben en la televisión comulgando y manipulando lo que deben ser sus creencias íntimas.
La llamada independencia de España nos arrojó a la dependencia hacia los Estados Unidos de Norteamérica, aunque en los últimos dos sexenios, los capitales españoles han incrementado fuertemente su presencia en el país.
Ahora algunos analistas y políticos, inclusive de izquierda, han considerado que la integración a Norteamérica se está consumando y es positiva y conveniente.
De igual forma se nos llama a quitarnos las telarañas de la cabeza para poder ver sin fanatismos ni dogmatismos, la verdadera historia, en la que afirman, no existió la revolución y que el contrato social surgido en el constituyente del 17 es el responsable del grado de atraso y subdesarrollo en que nos encontramos, además de que fue inútil el sacrificio de un millón de vidas.
Qué bueno que se abra el debate y se difunda y discuta nuestra historia, para extraer de ello las enseñanzas que nos permitan construir nuestro futuro, en estos momentos de extravío y de búsqueda, no debemos ver los acontecimientos en forma lineal como una lucha únicamente entre buenos y malos, debemos preocuparnos por estudiar más.
Hay principios universales aceptados por todas las naciones que debemos tener siempre presentes, al mismo tiempo de que, la lucha por la democracia, la justicia y contra el hambre, la marginación y la pobreza, forman parte de la deuda social del estado con el pueblo de México y esas demandas continúan vigentes . Seguiremos
Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla