Directora Leticia Hernández Montoya ::: Tuxtla Gutiérrez, Chiapas

LEYES EN FLOR

Tina Rodríguez
Nuestra sociedad se ha empeñado en marginar a la mujer tanto de las labores productivas como de un ambiente propicio que le ayude a superar lustros de olvido y marginación.
Todavía los hay quienes consideran un valor superior la “abnegación” de las mujeres, cuando ésta no significa otra cosa que la postración de la individualidad y de los proyectos personales para transformar su realidad.
La abnegación se relaciona casi siempre con el deseo de servir a los intereses de alguien más.
En México, la violencia doméstica es la principal causa de muerte en las mujeres jóvenes. De estos casos, el 80 por ciento de los decesos ocurridos son a manos de la pareja de las víctimas. Ello da una idea de la forma en que la mujer actual sufre de vacíos de información y de formación.
La tolerancia es uno de los valores más importantes que ha traído consigo la modernidad. Sin embargo, la tolerancia actual se refiere un tanto a sectores marginales, culturales, sociales o religiosos, y deja fuera a la mujer por considerarla un elemento que vive en equidad para algunas cosas, pero no para otras.
Entonces, resulta de suma importancia, según se ve, la educación y la formación que puedan recibir las mujeres de México, sobre todo cuando estos derechos no son fomentados de manera real en el seno de sus familias.
En Chiapas, las políticas del gobernador Juan Sabines han permitido que poco a poco se generen leyes e instituciones para fomentar la cultura de respeto y fomento para el desarrollo de la mujer. Leyes que revaloran la integridad, participación e inteligencia de la mujer, son una realidad pero sobre todo una practica.
A través de esta actitud no sólo se pretende dejar constancia del desarrollo que ha habido en esta área sino sobre todo, se intenta crear conciencia en torno a la necesidad imperativa de generar condiciones de equidad para que las mujeres ejerzan su derecho a la salud y a la educación, al desarrollo.

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