Directora Leticia Hernández Montoya ::: Tuxtla Gutiérrez, Chiapas

Arador

Jorge  Manuel Constantino
COMCAFE: HAY TIERRA SEDIENTA DE ESPERANZAS
Viendo que los años, gobiernos, programas y más programas pasan y pasan, y avanza el envejecimiento, deterioro y la improductividad de los cafetales de la Región Selva-Norte del Estado de Chiapas, que es un problema enorme, costoso, complicado y difícil, porque el abandono se encuentra generalizado en todo el territorio entre los productores minifundistas de las comunidades indígenas; y no llegan, o llegan mal y no se tienen los recursos económicos y humanos suficientes para la renovación de las plantaciones en cada localidad y con cada productor en su parcela, para el cambio del modelo de producción por uno más moderno , productivo y de alta rentabilidad, de acuerdo con el siglo en que vivimos y el avance de la ciencia y la tecnología.
Tomando como ejemplo, el acierto y el éxito de la Ciudad Rural Sustentable Juan del Grijalva, de algo que es necesario, pero que parecía imposible de llevarlo a la realidad, para combatir la atomización y dispersión de las comunidades y del rezago en que vivían sus habitantes, para darles mejores servicios y mejor calidad de vida; debería intentarse, de que en cada municipio de la Región Selva-Norte del Estado de Chiapas se elijan , cuando menos, dos comunidades indígenas de cafeticultores minifundistas, y se ejecute un programa de renovación de cafetales moderno, productivo, rentable en cada parcela de todos o la mayoría de los cafeticultores que así lo deseen, con el acompañamiento permanente de un servicio de asistencia técnica integral aplicando los avances recientes de la ciencia y la tecnología, considerando que esta parte del Estado es una región que necesita despegar para no tener a perpetuidad tanta miseria, marginación y pobreza en las comunidades.
Hay que limpiar y construir el caminito, pues.
HECHOS, “poner de muestra un botón, un faro” que sirva de guía a la inteligencia, que sea la imagen y primicia de COMCAFE que lleve a los cafeticultores minifundistas  a su plenitud y esplendor porque esta tierra esta sedienta de esperanzas. Y ya desde ahora, comience a brillar ante los cafeticultores minifundistas, del miserable y basto territorio sombrío de marginación y pobreza de la Región Selva-Norte del Estado de Chiapas, como faro luminoso, como estrella de la mañana, como señal de esperanza cierta, como causa de nuestra alegría, como auxilio, refugio y consuelo de los excluidos de las bondades del presupuesto del gobierno, de la educación, la ciencia y la tecnología “POR EL BIEN DE TODOS”. “Porque además, de generar muchos empleos, con la cafeticultura se preserva y mejora un importante agro-ecosistema, uno de los que más beneficios brinda al  medio ambiente”.

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