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Mario Carbonell

“HIDALGO MOLIÈRE”… ¡Un espectáculo de “big brother”!

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Enrique Carbonell Chávez

Los mexicanos que respetamos y veneramos la figura gloriosa de Don Miguel Hidalgo “Padre de la Lucha de Independencia”, por ser uno de nuestros héroes de la Patria más ínclitos y célebres de nuestra historia, rechazamos y repudiamos el que por ningún motivo o razón aparentemente justificable, como el presentar la parte “Humana y activista” del Cura Hidalgo, sea objeto de burla, escarnio y morbo; como de exhibicionismo obtuso. Ya que es una falta grave de respeto, hacer ostensible burda y erróneamente, cual espectáculo de un “big brother”, su vida íntima, hasta con escenas de sexo en la alcoba en el filme intitulado “Hidalgo-Molière”.
No es mancillando y deshonrando su vida íntima, privacidad y conducta siempre discreta, la manera correcta, atinada y decente de mostrar a un personaje en su conducta fraterna y forma de vida cotidiana, como con su afición a los gallos,  los toros, y su relación con tres mujeres y su apego al humanismo.
Insistimos en que, los que idolatramos la figura inmortal de Don Miguel Hidalgo, no aceptamos, ni toleramos las intenciones perversas, morbosas y lucrativas del filme de marras, que el domingo pasado recibiera la aprobación y apoyo del secretario de Turismo de Michoacán, Genovevo Figueroa Zamudio, como de la propia Rectora de la UMSNH, Silvia Figueroa Zamudio. Ya que por ningún motivo, la memoria de nuestro “Mártir de la Patria” debe ser mancillada y deshonrada.
Porque debieron ser respetuosos, fieles a la historia y profesionales, y destacar en su lugar, sus grandes virtudes: humanísticas, patrióticas y nacionalistas, mismas que caracterizaron su vida, siempre: combativa, liberal y fraterna con los de su clase y los indígenas. Con base en su gran inteligencia, ilustración, talento y valentía.
Lo que sí es natural, es que el filme intente, como dicen ellos, mostrar a un Hidalgo: “no convencional”. En un periodo de la vida de Hidalgo “que pocos conocemos” (pero sin las partes vulgares y reprobables de escenas de sexo). Como también es acertado el hilar al personaje con la traducción de Molière -el gran dramaturgo francés y crítico de las costumbres de su época, de la santurronería de esa época-, en donde el Cura Hidalgo monta escenas de la obra Tartufo donde él mismo interpretó.
Pero otra cosa muy distinta y perjudicial para la formación cívica y del devenir histórico de nuestros educandos, sobre todo; es el presentar a nuestro “Héroe de la Patria” en toda su desnudez, haciéndoles el propio acto sexual a diversas damiselas de la época. Ello, con tal de  desmitificar y  tratar de hacer a nuestros Próceres, hombres comunes y corrientes; de carne y hueso. Como algunos inconscientes e ignorantes de la Historia, se atreven a opinar.
A cambio de “dar a conocer lo que muy pocos conocen” de su vida privada, según sostienen productores y directores de la película citada. Y con el simple y perverso afán de sostener la falacia, en cuanto a: “bajar del pedestal, del monolito, del Altar de la Patria” a los “Héroes de carne u hueso”.
Y repito finalmente, de la manera más superficial, irreverente y estúpida. Porque nos vienen con una cinta: vulgar, intrascendente, e impertinente. En una “vil corrientes”, o un simple “churro” del llamado: “Séptimo Arte”.
De la calidad artística y profesionalismo de los actores no tenemos nada que decir. Nuestros respetos.
Y las "Comisiones del Bicentenario"... ¡¿Qué hacen... qué dicen?!

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