
APARTHEID COLETO. La segregación juvenil que el gobierno aldeano está fomentando en la sociedad coleta ya rebasó los límites impuestos por la ley. La tarde de ayer (sábado) un conglomerado de jóvenes marchó por el Centro Histórico de la ciudad para clamar espacios y rechazar la actuación de quienes gobiernan en el municipio.
CRIMINALIZACIÓN DE LOS JÓVENES. La reiterada ocurrencia oficial de criminalizar el grafiti está en un nivel insostenible: ahora pintar legales (grafitis con permiso del dueño del inmueble) se convirtió en delito. Así lo manifestaron los oradores al referirse a la detención de la que fueron objeto cuatro jóvenes el pasado primero de febrero.
CON PERMISO. Los jóvenes señalaron que las pintas del barrio de Santa Cecilia y la del fraccionamiento Once Cuartos fueron efectuadas con permiso de los propietarios de los inmuebles y, aun así, fueron injustamente sancionados por las autoridades municipales al ser detenidos y obligados a pagar una multa.
PRENSA VENCIDA. Los reclamos alcanzaron a la prensa aldeana, pues ésta, según afirmaron, difundió información sesgada y violatoria de la intimidad y buena honra de los jóvenes al publicar fotografías -tipo ficha policíaca- en donde los medios sucumbieron a la versión oficial de criminalizar el grafiti.
LOS CENSORES MEDIÁTICOS. Las autoridades se están valiendo de influyentes medios de comunicación (radio oficialista) para incrementar el clima social de linchamiento en contra de los grafiteros; incluso, existen quienes se ostentan como críticos de arte y deciden qué es un grafiti y qué es una mancha, qué es arte y qué es delito… qué bueno que esta gente no vivió en los tiempos de los artistas de Altamira.
EL GRAFITI ES ARTE. Sin importar lo que digan los que viven bien hablando de la gente que vive mal, el grafiti forma parte de la expresión humana y, por lo tanto, es arte sin importar el grado de perfección técnica; pero, más allá de la manifestación artística, sería absurdo no prestar oídos a lo que quieren comunicarnos -a su manera- los jóvenes de nuestro tiempo.
EL DELITO. Lo que en efecto es un delito es el daño en propiedad ajena; pero esto está debidamente sancionado por la legislación vigente ya que la ciudadanía tiene el derecho a que se le garantice el resguardo de su patrimonio; aunque, cabe aclarar, que el delito desaparece cuando existe la anuencia del propietario -aunque esto disguste a la autoridad.
LA RESPONSABILIDAD. Las autoridades aldeanas deberían portarse como tal y favorecer la concurrencia de los sectores enfrentados de la sociedad; si no lo hacen, se convierten en parte del problema y no de la solución; pero... y Usted... ¿Qué Piensa?












