
La entrega del país
Eduardo González Silva
La quiebra maquinada de Mexicana de Aviación es una historia de infamia que sin duda debe ser cobrada a la administración felipista, al haber causado la pérdida de miles de empleos directos e indirectos, así como la entrega de una empresa ciento por ciento nacional, de un sector estratégico para el país, al capital extranjero como el obsequio del panista Calderón de Aeroméxico a Citigroup México, al haberlo apoyado para que se sentará en la silla presidencial.
Pero además de la quiebra en sí misma de Mexicana y la cínica intromisión del gobierno federal a través del ex priista convertido ahora en flamante neopanista Javier Lozano cuando fue titular en la Secretaría del Trabajo, son actos como le dijo el diputado petista Gerardo Fernández Noroña, propios de un “canalla”.
En el interés por recapitalizar a la aerolínea se han presentado distintos grupos de inversionistas, la última es uno de origen español Med Atlántica, al que aun cuando de entrada hizo el depósito por 300 millones de dólares para el proceso de rescate, es ahora la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, la que enlistó una serie de requisitos que se deben cumplir para recapitalizar a Mexicana.
En un comunicado la SCT destacó que se mantiene a la espera de la presentación del convenio de acreedores que por ley se debe elaborar, puesto que no se puede pasar por alto la normatividad aeronáutica aplicable.
Dicha dependencia federal enfatizó que los inversionistas deben suscribir un convenio de acreedores con el juez del concurso mercantil Felipe Consuelo Soto, para que entonces la SCT pueda verificar las capacidades que conforme a la Ley de Aviación Civil, cualquier inversionista interesado en operar una aerolínea, requiere como es acreditar: capacidades técnicas, administrativas, financieras y jurídicas.
Según esto, esta Secretaría reiteró su disposición a dar facilidades para la obtención del certificado de operador aéreo, pero uno se pregunta qué tan riguroso es el gobierno que sin duda también debió haber acreditado Gastón Azcárraga, quien se adjudicó a la empresa y después de manera totalmente extraña la vendió a Tenedora K en calidad de chatarra.
La SCT, ratificó así esta semana que termina, que había avances con Med Atlántica en la acreditación de capacidad técnica y administrativa pero faltaba demostrar las capacidades financieras y jurídicas, lo que incluye la presentación de un plan de negocios y que se demuestre la solvencia económica y la procedencia lícita de los recursos con los que se desea capitalizar a Mexicana, el colmo, lo que se busca es tronar a una compañía que por décadas fue un signo distintivo del país.
En ese comunicado se aseveró que el gobierno continuaría facilitando dentro del marco de la ley y en el proceso de restructuración de Mexicana de Aviación, además de hacer votos para que ese proceso “pueda concluir exitosamente”.
Dejó de volar la empresa y en automático subieron los costos de las tarifas aéreas, desaparecieron aquellas llamadas líneas de bajo costo y se volvió a la historia de siempre, es más caro viajar dentro del país en avión que al extranjero.
A decir de los empresarios no es posible la desaparición de Mexicana de Aviación, dentro de un sector que ocupa el tercer lugar en la generación de divisas.
De acuerdo a Juan de Dios Barba Nava, Presidente del Consejo Económico y Social de México, el alto costo de los viajes aéreos de debe a un práctica indebida de subsidios cruzados para pretender una competencia mayor a nivel internacional, cargando un cobro excesivo a rutas naciones lo cual se debe modificar.
Asimismo, las agencias de viajes han visto reducido su ingreso, el gigante Aeroméxico (filial ahora de Continental), redujo de cuatro a uno por ciento sus comisiones, lo que representa el 75 por ciento menos de los ingresos que percibían hasta el pasado 31 de diciembre. Es la entrega del país al capital extranjero.


