Directora Leticia Hernández Montoya ::: Tuxtla Gutiérrez, Chiapas

Integración: Única alternativa para América Latina y el Caribe

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Yordanis Gerardo Puerta de Armas

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La Habana l América Latina y el Caribe vive un momento único en su historia. El desarrollo, la pasada semana, de la Cumbre Extraordinaria del ALBA y la realización de la V Cumbre de las Américas así lo demuestran.
Cumaná, capital del estado venezolano de Sucre, fue sede de la Cumbre Extraordinaria de la Alternativa Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA) a pocas horas de que en Puerto España, capital de Trinidad y Tobago tuviera lugar la Cumbre de las Américas convocada por la Organización de Estados Americanos (OEA).
Los jefes de estado y de gobierno reunidos en Venezuela dejaron constancia de las perspectivas de la original iniciativa de integración regional, carente de la tradicional concepción mercantil con que el capitalismo dispuso hace cinco siglos engordar sus bolsas imperiales con la miseria de nuestros pueblos. El ALBA ha traído la luz a los más olvidados del continente, testigo de ello lo son los hombres y mujeres de Bolivia, Nicaragua, Honduras y Dominica que se benefician, gracias a la voluntad política de sus gobiernos, de las oportunidades que ha ofrecido esta propuesta emancipadora de los gobiernos de Cuba y Venezuela. Hoy el ALBA la integran todos estos países, pero su impacto se extiende por toda la región, es así que muchos participan como observadores,  Ecuador, Paraguay y San Vicente y las Granadinas, este último hizo oficial su solicitud de integración durante esta reunión.
Basada en integración, solidaridad, identidades y proyecciones complementarias, la experiencia iniciada a finales del 2004 demuestra que el destino de la humanidad no puede estar regido por la volatilidad de la especulación financiera y los caprichos del mercado.
Mucho más breve, libre de discursos protocolares y sin los manipulados conceptos  de democracia, la nueva cita del ALBA marcó una postura frente a una crisis impuesta y llamó a la unidad para enfrentar sus consecuencias. La germinación del Sistema Único de Compensación Regional de Pagos sienta las bases para el surgimiento del Sucre como nueva unidad monetaria en los intercambios entre los estados miembros, expresión del creciente rechazo al uso del dólar estadounidense en las transacciones comerciales, reclamo recurrente en varias latitudes.
Sepultadas las aspiraciones del Área de Libre Comercio para las Américas (ALCA) por las transformaciones ocurridas en la región en los últimos 15 años y sin grandes posibilidades de maniobra por la crítica situación económica, la V Cumbre de Puerto España terminó sus sesiones con la fractura de la habitual unanimidad y bajo la amenaza de extinguirse si la OEA persiste en limitar sus funciones a traducir los postulados de Washington.
Con un escenario muy diferente al de 1994, cuando los mandatarios del hemisferio – con excepción de Cuba – aplaudieron convertir la región en un mercado exclusivo de Estados Unidos, el futuro de los cónclaves transita hacia la disyuntiva de transformarse o desaparecer como versión reciclada del panamericanismo tradicional.
Con la Declaración de Cumaná como antecedente, las proyectadas conclusiones de la V Cumbre de las Américas quedaron distantes de las necesidades del hemisferio y de las previsiones de sus organizadores, dado el rechazo de varias naciones a la firma de la Declaración Final del encuentro trinitario, por considerar que no responde a las aspiraciones latinoamericanas.     

Daniel Ortega, presidente de Nicaragua, en una de sus intervenciones durante la cumbre de Puerto España afirmaba: “… Aquí estamos presentes una gran mayoría de los Presidentes y Jefes de Gobierno de América Latina y el Caribe; están participando el Presidente de los Estados Unidos, el Primer Ministro de Canadá; pero aquí hay dos grandes ausentes: uno, Cuba, cuyo delito ha sido luchar por la independencia, por la soberanía de los pueblos; prestar solidaridad, sin condiciones, a nuestros pueblos, y por eso se le sanciona, por eso se le castiga, por eso se le excluye. Por eso no me siento cómodo en esta Cumbre, no puedo sentirme cómodo en esta Cumbre, siento vergüenza de estar participando en esta Cumbre con la ausencia de Cuba.
“Otro pueblo no está aquí presente, porque, a diferencia de Cuba, una nación independiente, solidaria, ese otro pueblo está sometido todavía a las políticas colonialistas: me refiero al hermano pueblo de Puerto Rico.
“Estamos trabajando para construir una gran alianza, una gran unidad de los pueblos latinoamericanos y caribeños. Llegará el día en que ahí también, en esa alianza, estará el pueblo de Puerto Rico…”
Son estas palabras muestra de la voluntad política de la región por alcanzar la verdadera integración latinoamericana, esa que incluye a todos los pueblos desde el río Bravo hasta la Patagonia como dijera José Martí, apóstol de la Revolución Cubana.
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